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Bodas · Murcia y alrededores

Escape room para bodas

Mientras vosotros estáis de fotos, vuestros invitados tienen algo que resolver. Llevamos el escape room hasta la finca, lo montamos, lo dirigimos y lo recogemos.

De un vistazo

80 invitados incluidos en el precio base
20/h invitados pasan por el juego cada hora
1 boda al día: sólo hay un remolque
0 organización por vuestra parte
El hueco

El rato en que la boda se apaga

Hay dos momentos en toda boda que nadie planifica y todo el mundo recuerda: el cóctel, mientras los novios están de fotos, y ese hueco largo entre que se levanta el banquete y arranca de verdad el baile.

En los dos pasa lo mismo. La gente se reparte en corrillos que ya venían de casa, los amigos de él por un lado y la familia de ella por otro, los niños dando vueltas y los mayores mirando el reloj. Media hora más y empiezan a marcharse los primeros.

Road Room llena exactamente ese hueco. Montamos el remolque en la finca y los invitados van entrando por equipos, compitiendo por tiempos, mientras el resto mira y anima. No hay que convencer a nadie: la cola se forma sola en cuanto sale el primer grupo.

El remolque de Road Room desplegado en una finca, listo para jugar
Funciona igual en el jardín de una finca que bajo techo, mientras podamos llegar con el remolque.
Cuándo

Así encaja en el horario de vuestra boda

No sustituimos nada de lo que ya tenéis montado ni os cambiamos el horario. Ocupamos los ratos en los que, si no, no pasa nada.

  1. Antes de la ceremonia

    Llegamos y montamos. Los invitados se lo encuentran ya puesto.

  2. Cóctel

    Aquí entramos

    Los novios se van de fotos. Aquí es donde más se nota: los invitados tienen una hora larga por delante y una copa en la mano.

  3. Banquete

    Paramos. La comida es la comida.

  4. Antes del baile

    Aquí entramos

    El hueco clásico. La barra libre todavía no ha arrancado y la pista tarda una hora en llenarse.

  5. Fiesta

    Recogemos cuando nos digáis y os dejamos el sitio como estaba.

Qué llega a la finca

Un escape room de verdad, no un juego encima de una mesa

Lo que llega a la finca es una sala completa dentro de un remolque: ambientación, escenografía, luz y sonido. Se entra por la puerta, se cierra detrás y dentro no hay boda, hay otra cosa.

Esa es la diferencia con casi todo lo que se contrata para entretener invitados. No es una gymkana con sobres, ni una caja de acertijos repartida por las mesas, ni un juego de móvil. Es el mismo escape room que la gente paga por jugar, aparcado en vuestra boda.

Y como el juego pasa dentro, no compite con el resto del día: ni se oye desde las mesas ni depende de que el sitio tenga un salón libre.

El remolque de Road Room abierto, con la sala de juego dentro
El remolque abierto y en marcha, con la clasificación de tiempos a la vista.
Qué pasa dentro

Un cronómetro, muchos equipos y un solo ganador

No entra un grupo, juega y se acaba. Lo que se monta es una competición que dura toda la boda.

  • Los equipos se forman solos

    Se entra con quien está ahí, no con quien ya se conoce. Los primos con los compañeros de trabajo, el padrino con las amigas de ella. Es la forma más rápida que conocemos de que dos familias acaben hablándose.

  • Cada equipo deja su tiempo

    El tiempo de cada partida se apunta y queda a la vista de todos. A partir del segundo equipo ya no juega nadie por jugar: se juega por bajar el tiempo de los otros.

  • El premio lo dais vosotros

    Al final del día hay un equipo ganador y una entrega de premio que dura dos minutos. Es un momento más para el fotógrafo, y sale gratis.

Vuestro papel

Vosotros no tenéis que organizar nada

La pregunta que más nos hacen no es cómo funciona el juego, sino cuánto trabajo da. Ninguno. Ese es medio producto.

Hablamos directamente con la finca o con quien os lleve la boda para cuadrar el acceso, el sitio de montaje y el horario. No tenéis que hacer de intermediarios ni estar pendientes de nosotros el día de la boda.

  • Un game master de principio a fin Recibe a los equipos, explica el juego, controla los tiempos, anima y organiza los turnos.
  • Montaje y recogida Montamos antes de que llegue nadie y recogemos cuando nos digáis, incluso con la fiesta ya arrancada.
  • Coordinación con la finca El acceso, el sitio y los horarios los hablamos nosotros con el espacio.
  • Nadie a quien convencer No hay que presentar la actividad ni pedirle a la gente que participe: la cola se forma sola.
Grupos grandes

¿Y si somos ciento cincuenta?

La duda sensata de cualquiera con una boda grande: si dentro caben equipos pequeños, cómo juega todo el mundo.

No hace falta que entren todos a la vez. Los equipos van pasando por turnos y calculamos cuántos entran con el rato que tengamos: pasan unas 20 personas por hora, y usar los dos huecos de la boda —el cóctel y el rato antes del baile— dobla esa cuenta.

Mientras un equipo está dentro, el resto no está esperando: está mirando la pantalla de tiempos, comentando y preparando su intento. La actividad ocupa a mucha más gente de la que juega en cada momento.

Y si lo que queréis es que jueguen literalmente todos a la vez, eso es otra actividad nuestra: el Macro Escape Room, donde la boda entera juega en equipos de cuatro al mismo tiempo.

Ver Macro Escape Room

Quién juega

No hace falta ser de los que van a escape rooms

Es una boda, no una prueba de acceso. El juego se resuelve mirando, hablando y pensando.

  • Con vestido y tacones No hay que correr, ni agacharse, ni arrastrarse por el suelo.
  • Padres y abuelos Suele acabar jugando gente de tres generaciones en el mismo equipo, y es justo lo que lo hace divertido.
  • Niños Entran con los adultos del equipo. Sin experiencia previa y sin saber de nada en concreto.
  • Quien no quiere jugar También cuenta: mirar, comentar los tiempos y animar es la otra mitad de la actividad.
Quién nos llama

Cuatro formas de que acabe en vuestra boda

  • Los novios

    Lo contratáis vosotros

    Lo más habitual. Nos decís la finca, la fecha y cuántos invitados sois, y nosotros hablamos directamente con el sitio para cuadrar acceso y horarios.

  • Wedding planner

    Lo propone quien organiza

    Trabajamos con organizadores que necesitan algo distinto que ofrecer. Si eres planner y quieres tarifas y disponibilidad para pasarlas a tus parejas, escríbenos.

  • La finca

    Lo ofrece el espacio

    Algunas fincas prefieren tenerlo como extra de su carta. Si gestionas un espacio de eventos y te interesa, lo hablamos.

  • Sorpresa

    Es un regalo

    Padrinos, hermanos o el grupo de amigos que quiere preparar algo que no sea el típico vídeo. Lo montamos sin que los novios lo sepan, coordinándonos con quien lleve la boda.

Precio

Cuánto cuesta un escape room para una boda

El escape room en vuestra boda parte de 1.200 €, con hasta 80 invitados jugando y el game master incluido. Si sois más gente o queréis tenerlo más rato, cada hora extra son 150 €.

En la calculadora metéis cuántos invitados sois y os sale la cifra al momento, sin dejar el teléfono ni esperar a que alguien os llame. El precio cerrado os lo damos al confirmar la fecha y la finca.

  • El remolque montado y desmontado
  • El game master toda la jornada
  • La organización de turnos y la clasificación
  • La coordinación con la finca
Cómo funciona

De la llamada al juego, en tres pasos

Sin presupuestos eternos ni reuniones de más. Nos contáis lo que hay y os decimos qué se puede hacer.

  1. Cuéntanos

    Cuántos sois, qué día y dónde. Con eso cuadramos horarios y rotación para que nadie espere de brazos cruzados.

  2. Rumbo a ti

    Llegamos con el remolque y lo desplegamos. El montaje es nuestro y no interrumpe lo que estéis haciendo.

  3. A jugar

    Nuestros game masters dirigen cada partida. Al terminar recogemos y el espacio queda como estaba.

Dudas

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta un escape room para una boda?

Desde 1.200 €, con hasta 80 invitados jugando, montaje y game master incluidos. Cada hora extra son 150 €. En «Calcula tu evento» sale la cifra orientativa al momento.

¿Cuántos invitados pueden jugar?

Pasan unas 20 personas por hora, y en una boda solemos usar dos huecos: el cóctel y el rato antes del baile. Decidnos cuántos sois y qué horario lleváis y os decimos cuántos pasan de verdad, sin inflar el número.

¿Se puede jugar con traje y tacones?

Sí. Es un juego de enigmas, no una prueba física: se resuelve mirando, hablando y pensando, no corriendo ni arrastrándose.

¿Molesta al banquete o a la ceremonia?

No. Durante la ceremonia y la comida estamos parados, y el remolque se coloca donde diga la finca, apartado de la zona de mesas. El juego pasa dentro, así que ni se oye.

¿Y si llueve?

El juego está dentro del remolque, así que la lluvia no lo cancela. Lo que hay que resolver es dónde espera la gente su turno: si el sitio no tiene zona cubierta, lo miramos con la finca al cerrar la fecha.

¿Dónde se monta exactamente? ¿Qué espacio hace falta?

En el jardín, la explanada de aparcamiento, un patio o una zona cubierta. La única condición innegociable es que un vehículo con remolque pueda entrar y maniobrar hasta el punto de montaje, y que quepa abierto con sitio alrededor para la gente que espera.

¿Tenemos que organizar los grupos o estar pendientes?

No. El game master forma los equipos con quien esté ahí, lleva los turnos y anima. Vosotros podéis estar de fotos, saludando mesa por mesa o donde haga falta.

¿Cuándo montáis? ¿Se os ve llegar?

Montamos antes de que empiece la boda, así que los invitados se lo encuentran ya puesto. Y recogemos cuando nos digáis: si preferís que sea con la fiesta ya arrancada para que nadie lo note, se hace así.

¿Pueden jugar los niños? ¿Y los mayores?

Sí. No hace falta experiencia previa ni ninguna habilidad especial, y los niños entran con los adultos de su equipo. En una boda suele acabar jugando gente de tres generaciones a la vez.

¿Con cuánta antelación hay que reservarlo?

Cuanto antes mejor, sobre todo de mayo a octubre: es cuando se concentran casi todas las bodas y sólo hay un remolque, así que cada día se da una sola vez. Si tenéis fecha, escribidnos aunque falte un año.

¿Hasta dónde os desplazáis?

Trabajamos en toda la Región de Murcia y alrededores. Si la finca os queda más lejos, contadnos dónde es y os decimos si llegamos y en qué condiciones.

¿Ya tenéis fecha?

Decidnos el día, la finca y cuántos invitados sois. Os contamos cómo encaja en el horario y os pasamos precio cerrado.