Saltar al contenido
Bodas · Murcia y alrededores

Escape room para bodas

El cóctel y el rato antes del baile son los dos huecos donde una boda se apaga. Los llenamos con algo que además consigue que las dos familias acaben hablándose.

¿Qué es Road Room?

El rato en que la boda se apaga

Hay dos momentos en toda boda que nadie planifica y todo el mundo recuerda: el cóctel, mientras los novios están de fotos, y ese hueco largo entre que se levanta el banquete y arranca de verdad el baile.

En los dos pasa lo mismo. La gente se reparte en corrillos que ya venían de casa, los amigos de él por un lado y la familia de ella por otro, los niños dando vueltas y los mayores mirando el reloj. Media hora más y empiezan a marcharse los primeros.

Road Room llena exactamente ese hueco. Montamos el remolque en la finca y los invitados van entrando por equipos, compitiendo por tiempos, mientras el resto mira y anima. No hay que convencer a nadie: la cola se forma sola en cuanto sale el primer grupo.

El remolque de Road Room desplegado y listo para jugar
Funciona igual en el jardín de una finca que bajo techo, mientras podamos llegar con el remolque.
Cuándo

Los dos huecos de una boda

No sustituimos nada de lo que ya tienes montado. Ocupamos los ratos en los que, si no, no pasa nada.

  1. Ceremonia

    Nosotros ya estamos montados y esperando.

  2. Cóctel

    Aquí entramos

    Los novios se van de fotos. Aquí es donde más se nota: los invitados tienen una hora larga por delante y una copa en la mano.

  3. Banquete

    Paramos. La comida es la comida.

  4. Antes del baile

    Aquí entramos

    El hueco clásico. La barra libre todavía no ha arrancado y la pista tarda una hora en llenarse.

  5. Fiesta

    Recogemos sin molestar y os dejamos el sitio como estaba.

Por qué funciona

Lo que hace que encaje en una boda

No es una actividad genérica metida con calzador. Estas tres cosas son las que la hacen funcionar precisamente aquí.

  • Mezcla a las dos familias

    Los equipos se forman con quien está ahí, no con quien ya se conoce. Gente que en toda la boda no se habría dicho ni hola acaba gritándose instrucciones por un candado. Es la forma más rápida que conocemos de romper el hielo.

  • No os necesita a vosotros

    Funciona mientras estáis de fotos, saludando mesa por mesa o donde haga falta. No hay que presentar nada ni estar pendientes: nuestro game master lleva la actividad de principio a fin.

  • Entretiene también a quien mira

    Mientras un equipo juega, el resto comenta los tiempos y anima. La actividad ocupa a mucha más gente de la que está dentro en cada momento.

Quién nos llama

Cuatro formas de que acabe en vuestra boda

  • Los novios

    Lo contratáis vosotros

    Lo más habitual. Nos decís la finca, la fecha y cuántos invitados sois, y nosotros hablamos directamente con el sitio para cuadrar acceso y horarios. No tenéis que hacer de intermediarios.

  • Wedding planner

    Lo propone quien organiza

    Trabajamos con organizadores que necesitan algo distinto que ofrecer. Si eres planner y quieres tarifas y disponibilidad para pasarlas a tus parejas, escríbenos.

  • La finca

    Lo ofrece el espacio

    Algunas fincas prefieren tenerlo como extra de su carta. Si gestionas un espacio de eventos y te interesa, lo hablamos.

  • Sorpresa

    Es un regalo

    Padrinos, hermanos o el grupo de amigos que quiere preparar algo que no sea el típico vídeo. Lo montamos sin que los novios lo sepan, coordinándonos con quien lleve la boda.

Cómo funciona

De la llamada al juego, en tres pasos

Sin presupuestos eternos ni reuniones de más. Nos cuentas lo que hay y te decimos qué se puede hacer.

  1. Cuéntanos

    Cuántos sois, qué día y dónde. Con eso cuadramos horarios y rotación para que nadie espere de brazos cruzados.

  2. Rumbo a ti

    Llegamos con el remolque y lo desplegamos. El montaje es nuestro y no interrumpe lo que estéis haciendo.

  3. A jugar

    Nuestros game masters dirigen cada partida. Al terminar recogemos y el espacio queda como estaba.

Dudas

Preguntas frecuentes

¿Se puede jugar con traje y tacones?

Es un juego de enigmas, no una prueba física: se resuelve mirando, hablando y pensando, no corriendo ni arrastrándose. Dicho eso, si alguien prefiere quedarse mirando y animando, esa también es la mitad de la gracia.

¿Cuánta gente da tiempo a que pase?

Depende del hueco que tengamos. En un cóctel largo entra bastante gente por turnos, y si además lo montamos antes del baile, se dobla. Dinos cuántos invitados sois y qué horario lleva la boda y te decimos cuántos pasan de verdad, sin inflar el número.

¿Molesta al banquete o a la ceremonia?

No. Durante la ceremonia y la comida estamos parados. Y el remolque se coloca donde nos diga la finca, apartado de la zona de mesas, así que ni se oye ni estorba.

¿Y si llueve?

El juego pasa dentro del remolque, así que la lluvia no lo cancela. Lo que sí hay que resolver es dónde espera la gente su turno: si el sitio no tiene zona cubierta, lo miramos con la finca al cerrar la fecha.

¿Pueden participar los niños? ¿Y los mayores?

La actividad se entiende sin experiencia previa y no hace falta ninguna habilidad especial, así que funciona con público mezclado. En una boda suele acabar jugando gente de tres generaciones en el mismo equipo, que es justo lo que la hace divertida.

¿Dónde se monta exactamente?

Donde la finca nos deje y podamos llegar con el remolque: el jardín, la explanada de aparcamiento, un patio o una zona cubierta. La única condición innegociable es que un vehículo con remolque pueda entrar y maniobrar hasta el punto de montaje.

¿Cuándo montáis? ¿Se os ve llegar?

Llegamos y montamos antes de que empiece la boda, así que los invitados se lo encuentran ya puesto. Y al terminar recogemos cuando nos digáis: si preferís que sea con la fiesta ya arrancada para que nadie lo note, se hace así.

¿Con cuánta antelación hay que reservarlo?

Cuanto antes mejor, sobre todo de mayo a octubre, que es cuando se concentran casi todas las bodas y sólo hay un remolque. Si tenéis fecha, escribidnos aunque falte un año: bloquear el día no cuesta nada.

¿Cuánto cuesta?

Depende de cuántos invitados sois, de cuántas horas queréis tenerlo y de dónde esté la finca. Por eso el presupuesto es cerrado y a medida: cuéntanos los tres datos y te pasamos una cifra sin compromiso.

¿Ya tenéis fecha?

Decidnos el día, la finca y cuántos invitados sois. Os contamos cómo encaja en el horario y os pasamos precio cerrado.